Condición física y rendimiento

El concepto de rendimiento deportivo está relacionado con los logros o resultados que pueden llegar a tener los atletas. Los deportistas deben poder aprovechar sus recursos físicos y mentales al máximo para alcanzar las metas que se proponen, y ello implica entrenar, reforzar y acondicionar correctamente tanto su aparato músculo-esquelético como su mente.

El rendimiento deportivo de los atletas profesionales es medido por un equipo interdisciplinario que suele incluir médicos, nutricionistas, preparadores físicos y psicólogos. El equipo se encarga, entre muchas otras cosas, de detectar aquellas condiciones que puedan predisponer al deportista a sufrir lesiones en el futuro, con el fin de recomendar pautas en el entrenamiento que puedan corregir tales condiciones.

Las evaluaciones de rendimiento deportivo incluyen mediciones de agilidad, de fuerza, de capacidad aeróbica y anaeróbica, de potencia (saltabilidad), de pisada y, por último, una evaluación de riesgo de lesiones.

Se estima que los atletas profesionales deben hacerse mediciones de rendimiento deportivo al menos una vez cada seis meses.

Pero existe un reto aún mayor: en deportes de equipo, el rendimiento del atleta puede verse afectado también por la actuación de sus compañeros. Por ello, en estos casos, el grupo de especialistas en rendimiento deportivo debe trabajar también en conjunto con todos los integrantes del equipo.

Otros factores también entran en juego, como una mala relación entre el atleta y los entrenadores, o la actuación del público que acude a ver las competencias. Así las cosas, el buen desempeño deportivo de los atletas no sólo recae en su condición física, sino también en el ambiente que los rodea y en su estado psicológico.

El entrenamiento deportivo no se debe enfocar solamente en el acondicionamiento físico, sino también en preparar al atleta para alcanzar sus metas pese a todos los factores que obran en contra.