Deportes para niños

Cuando pensamos en la formación de los niños, generalmente lo hacemos sólo desde el punto de vista académico. Sin embargo, existen muchos otros valores que pueden aprenderse también fuera de las aulas, como el trabajo en equipo, la cooperación, la disciplina, el valor del esfuerzo y la solidaridad. La práctica deportiva ha sido siempre una forma de lograr que los niños socialicen, generen nuevas amistades con personas de orígenes diversos y se formen como individuos al mismo tiempo que se divierten. Además, el deporte es parte importante de una vida sana, y conjuntamente con una buena alimentación, garantiza el crecimiento y desarrollo saludable de los más pequeños. Por todos estos motivos, es necesario promover la práctica de los deportes como algo indispensable en la formación infantil. En este artículo buscaremos desarrollar aún más estas ideas, a fin de sacar conclusiones que permitan a los padres escoger las mejores actividades para sus hijos.

El deporte y su efecto sobre los niños

Realizar actividad física es de vital importancia para llevar adelante un estilo de vida saludable, mantener el bienestar tanto físico como mental, y prevenir el desarrollo de enfermedades. En el caso particular de los niños, es necesario promover que participen de todo tipo de actividades y ejercicio al aire libre. Con la rápida expansión de las tecnologías y la integración cada vez mayor de las comunicaciones y el entretenimiento en línea, el deporte se convierte además en una forma de evitar el sedentarismo y fomentar la integración de los niños. En especial, los deportes de equipo como el fútbol o el baloncesto inculcan en los niños la necesidad de trabajar en conjunto en pos de un objetivo, y de apoyarse mutuamente para afrontar las dificultades que pueden o no surgir durante su práctica competitiva. Esta toma de conciencia con respecto a la cooperación y el valor de los otros, es parte primordial del proceso de crianza y formación de los más pequeños, por lo que la educación física debe ocupar un lugar de privilegio tanto dentro como fuera de las escuelas.

El deporte mejora la calidad de vida

Además de sus aportes positivos a la salud de los niños, es ampliamente aceptado en la actualidad que la práctica deportiva contribuye a que estos puedan desarrollar plenamente su potencial. Instituciones internacionales como UNICEF, a la vanguardia de los derechos de los niños, entienden que la participación en este tipo de actividades mantiene a los jóvenes alejados de las drogas y otro tipo de influencias negativas que pueden impactar en su futuro. Por otra parte, la competencia brinda lecciones de gran importancia como por ejemplo, que la victoria no es el único objetivo o resultado que tiene valor, sino que el proceso en su totalidad es una oportunidad para el crecimiento personal y colectivo. La necesidad de afrontar y reponerse a las derrotas es también un elemento que condiciona positivamente la mentalidad de los niños, y los prepara para sobrellevar las dificultades que podrán encontrar durante distintos momentos de su vida personal o profesional.